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Soltero, pero no por mucho tiempo, Carlos Ortiz. Hechos 29

Cómo salvar tu matrimonio. antes de casarte, Lucas Leys. Hec

Cómo Crear el Cónyuge Perfecto

por Marla Alupoaicei

La trama de la versión reciente de la película Las Esposas de Stepford gira alrededor de la premisa: ¿Qué tal si uno pudiera crear una versión perfecta de su cónyuge?

En otras palabras, siendo hombre, uno quisiera una esposa que siempre estuviera deslumbrante, que tuviera la casa inmaculada, que siempre cocinara comidas suculentas, que controlara en forma perfecta a los hijos, que nunca discutiera con uno, y que siempre atendiera a la menor necesidad de uno.

Si usted es mujer, quisiera un esposo que siempre tuviera la figura que tenía el día que se casaron, que sirviera como cabeza espiritual de la familia, que le ayudara a criar a los hijos, que mantuviera el jardín y el césped perfectamente manicurado, y que le trajera flores sin que se lo recuerden en cada ocasión especial.

Suena maravilloso, ¿verdad? Hay sólo un problema: Esto sucede sólo en las películas.

¿Se halla usted deseando hallar el cónyuge perfecto? A menudo aplicamos a nuestros cónyuges una norma tal alta que ni siquiera nosotros mismos podemos lograrla. Tal vez procuremos suplir perfectamente las necesidades de nuestro cónyuge y de la familia, pero con frecuencia nos quedamos lejos. Sin embargo esperamos que nuestro esposo o esposa nos ame incondicionalmente.

Cuando se ve frente a un conflicto respecto a algún asunto en particular en su matrimonio, hágase usted mismo las siguientes preguntas:

¿Qué dice la Biblia? Usando la palabra de Dios como su guía, determine si la conducta de su cónyuge es moralmente neutral o verdaderamente un pecado. Ciertas acciones pueden ser irritantes, pero no necesariamente pecado. Sin embargo, si su esposo o esposa está ingiriendo substancias químicas, enredado en un amorío fuera de su matrimonio, u otra actividad de pecado, entonces usted tiene base bíblica para confrontarlo. Tal vez necesite pedirle a algún amigo de confianza o asesor cristiano que intervenga. Si considera que su vida o la de sus hijos corren peligro, sálgase de la situación de inmediato y busque asesoramiento bíblico.

¿He orado por el asunto? Los libros de Stormie Omartian The Power of a Praying Wife [El Poder de una Esposa que Ora] y The Power of a Praying Husband [El Poder de un Esposo que Ora], proveen excelentes pautas sobre cómo orar por su esposo o esposa, y ofrecen una perspectiva positiva en aspectos moralmente neutrales. Por ejemplo, tal vez usted hace ejercicio puntualmente, pero su esposo nunca hace ejercicio. Tal vez usted se preocupa por la salud de él y piensa que él debería cuidar de su “templo,” para usar la expresión bíblica. En lugar de hostigarlo para que haga ejercicio, ¡ore sobre el asunto! Si Dios no le ha guiado a que confronte a su esposo, a lo mejor le está pidiendo que siga orando y que deje el asunto tranquilo por un tiempo. Si es así, pruebe estos cuatro indicadores.

Procure aceptar a su cónyuge tal como es él o ella. Mi esposo y yo discrepamos en varios asuntos, desde la cantidad de sostenimiento financiero que él debe proveer para la familia, hasta en dónde vamos a ir de vacaciones, o la temperatura en que debemos fijar el termostato. Pero hemos descubierto que cuando buscamos la sabiduría de Dios para resolver los conflictos, podemos alcanzar un arreglo satisfactorio. Cuando nos amamos incondicionalmente el uno al otro, y mostramos nuestro aprecio por las diferencias del otro, tenemos una mayor paz en nuestro matrimonio.

Si usted ha permitido que su egoísmo ahogue su amor por su cónyuge, entonces dedique unos momentos para recordar qué es lo que más quiere de su cónyuge. Dígale hoy mismo las cualidades que más aprecia, y pídale a Dios que mantenga estas cosas al frente de su mente cuando surgen los conflictos.

Rehúse dictarle a su cónyuge cómo debería ser. ¿Ha estado usted jugando al juego de mejoras de cónyuge? Tal vez usted ofrece a menudo una sugerencia punzante aquí, o un comentario sarcástico allá, simplemente para hacerle saber a su esposo o esposa que no está portándose a la altura de sus expectaciones. En 1 Pedro hallamos instrucciones importantes respecto a este principio: “Asimismo vosotras, mujeres, estad sujetas a vuestros maridos, de modo que si algunos de ellos son desobedientes a la palabra, puedan ser ganados sin palabra alguna por la conducta de sus mujeres” (3:1). Luego Pedro les dice a los esposos: “Y vosotros, maridos, igualmente, convivid de manera comprensiva con vuestras mujeres . . .” (3:7).

Concédale a su cónyuge la libertad de ser la persona que Dios la hizo que sea. Cuando usted conoció a la persona que sería su esposo o esposa, usted apreció las diferencias de uno y otro. ¿Le concede todavía a su cónyuge la libertad de ser diferente a usted? Si no, considere cómo brindar más respaldo a los sueños y metas que él, o ella, tienen.

Ajuste sus necesidades y deseos por amor a su cónyuge. Imagínese que usted llega a casa después de su trabajo, esperando gozar de una noche tranquila con su esposa. Pero ella está que revienta por haber pasado horas en la sala de emergencia con su hijo, que se cayó de la bicicleta y tuvieron que ponerle puntos. No sólo eso, sino que el césped necesita que se lo recorte y hay que reparar la lavadora de ropa antes de que lleguen sus suegros mañana. Parece que uno y otro tiene que ajustar sus expectaciones y buscar un arreglo. Sin embargo, cuando nuestros corazones piensan sólo en nuestros deseos, esto exige una buena porción de sacrificio propio y gracia.

El siguiente es un ejemplo incluso más complejo: Diana Green se vio antes una dolorosa disyuntiva cuando su esposo Floyd sufrió un traumático accidente. Los médicos le informaron a Diana que Floyd había sufrido daño en el cerebro y que si se recuperaba, no sería el mismo. Le aconsejaron: “Si usted quiere salirse de la situación, este es el momento.” ¿Cómo iba Diana y sus dos hijas a enfrentarse a la vida con un hombre que bien podría ser enteramente diferente del que habían conocido?

Diana tomó la horriblemente dolorosa decisión de quedarse con su esposo. Dijo: “Decidí que sea Floyd el hombre que sea cuando despierte, seguiría siendo mi esposo y que lo amaría por el resto de mis días.” La personalidad de Floyd y su disposición en efecto cambiaron, pero Dios le dio a Diana la gracia para seguir casada con él y continuar amando y sirviendo a su esposo.

Cuando sujetamos nuestro orgullo y confiamos en que Dios va a obrar en la vida de nuestro cónyuge, Dios puede revelarnos que somos nosotras las que debemos cambiar. Romanos 8:29 dice: “Porque a los que de antemano conoció, también los predestinó a ser hechos conforme a la imagen de su Hijo.” Usted y su cónyuge están en el proceso de ser hechos conforme a la imagen de Cristo. Este proceso requiere sacrificio, una disposición para crecer, y desprendimiento de su parte. A veces esto dolerá. Pero Dios promete perfeccionar en usted su obra.

Así que, ¿cómo se puede crear al cónyuge perfecto? La única manera sería quitarle a él o ella todo lo que le hace humano, y si lo hace, perdería todo lo que a usted de esa persona. Su esposo o esposa serían como un autómata, sin corazón; una concha vacía, desprovista de personalidad, tal como las esposas de Stepford.

Gracias a Dios que no nos dio conchas vacías. Nos dio hombres y mujeres, tesoros sin precio, creados por amor a su imagen. Nos llama a que amemos y aceptemos estos tesoros tal como son. En Efesios 4:32 Pablo nos recuerda: “Sed más bien amables unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, así como también Dios os perdonó en Cristo.” Hoy mismo busque maneras creativas para ilustrar que usted ha escogido aceptar a su cónyuge con bondad y amor, permitiéndole que él o ella sea transformado por la gracia de Dios.

Tuesday, August 31, 2004

Fuente: Vision para Vivir

Cultivando la Pureza

No es la primera vez que Visión Para Vivir proclama las enseñanzas bíblicas sobre la pureza moral. Pero en tiempos recientes el problema ha crecido a tales proporciones, que Visión Para Vivir quiere hacer más que los mensajes por radio.

Creemos que esto es una batalla alcanzable, pero no solamente una que se puede luchar únicamente con palabras. Los problemas verdaderos requieren soluciones pragmáticas, las cuales necesitan una visión y una estrategia-el conocimiento que define el problema en términos prácticos y un plan de ataque que tiene sentido.

Mientras todos deben de enfrentar el problema y decidir cómo responder, no todos lo hacen de la misma perspectiva. Algunos enfrentan muy poca tentación y casi no tienen ningún problema en tomar decisiones sabias. Otros se encuentran en una batalla bien fuerte con ataques constantes de imágenes que los tientan y ofertas atractivas, y ellos fallan de vez en cuando. Todavía otros se sienten atrapados por deseos que ni pueden entender ni controlar. Obviamente, cada uno necesita una solución que trata apropiadamente sus circunstancias particulares.

Resistiendo la tentacion

No juegues con la tentacion sexual...

Serie: Jose Un hombre de Integridad y Perdon

Para tratar apropiadamente las necesidades de la gente en diferentes etapas, Visión Para Vivir actualmente ofrece la siguiente ayuda:


Servicios Pastorales

Visión Para Vivir provee un equipo de pastores y consejeras femeninas quienes están disponibles para consejería por escrito. Estos hombres y mujeres de Dios teológicamente preparados tienen muchos años de experiencia pastoral y son bien preparados para ayudarle en su vida espiritual y diaria.

Póngase en contacto con nuestro Departamento de Ministerio Pastoral escribiendo a la siguiente dirección:

Visión Para Vivir
Departamento de Ministerio Pastoral
PO Box 251175
Plano, Texas 75025

Fuente:
Visión Para Vivir


Siete claves para tener un amor para toda la vida

Doctor James Dobson

Para todos aquellos que están considerando casarse, le invitamos a leer estas siete recomendaciones para tener un matrimonio para siempre:

1. En cierta ocasión, un maestro de la escuela dominical me dio un consejo que jamás olvidaré. Este maestro me dijo: "No te cases con la persona con la que tú piensas que puedes vivir. Cásate con la persona con la cual no podrías dejar de vivir."

Hay una gran verdad en este consejo. El matrimonio puede ser difícil aun cuando dos personas están apasionadamente enamoradas, pero es como un asesinato cuando ellos no tienen ni siquiera el amor como fundamento.

2. No te cases con alguien cuyas características sientes que son intolerables. Tal vez tú planees cambiar a tal persona en el futuro pero es probable que eso no ocurra. La conducta de la persona fue formada muy temprano durante la niñez y es muy difícil alterarla. Para poder cambiar un patrón de conducta profundamente cincelado, tienes que construir un dique muy fuerte, cavar otro canal y redirigir el río hacia una nueva dirección. Ese esfuerzo por lo general no es exitoso. Así que, si tú no puedes vivir con la característica que ves en la otra persona durante el tiempo del noviazgo, tal característica te puede plagar por el resto de tu vida.

Por ejemplo, una persona que bebe cada noche, es muy probable que renuncie a tal hábito después de la luna de miel. Si mal gasta el dinero, o si es básicamente desarreglado, o tiende a ponerse violento cuando se irrita, o es extremadamente egoísta, éstas son banderas rojas que tú no deberías ignorar. ¡Lo que ves es lo que obtienes! Por supuesto, todos tenemos faltas, y no estoy sugiriendo que esa persona tiene que ser perfecta para ser un candidato al matrimonio. En realidad mi punto es que tú tienes que decidir si puedes tolerar una conducta inestable por el resto de tu vida, porque esa será la duración de tiempo que tendrás para soportar el asunto.

3. ¡No te cases impulsivamente! No puedo pensar en otra forma mejor de que arruines tu vida, que saltar a esta decisión tan critica sin antes pensarlo seriamente y en oración. Recuerda, la relación de noviazgo ha sido designada para esconder la información, no para revelarla. Los dos ponen la mejor cara para aquél a quien desean atraer. Guardan secretos que puedan hacer peligrar la relación. Por eso mismo, muchos recién casados se llevan una gran sorpresa durante el primer año de su vida matrimonial. Yo sugiero que tomes por lo menos un año para lograr pasar detrás de la fachada y conocer el carácter interior de la persona.

4. Si tú eres un cristiano profundamente consagrado, no te permitas entrar en una relación de “yugos desiguales” con un incrédulo. Es posible que tengas la esperanza de ganar a tu cónyuge para el Señor en el futuro, y en ocasiones eso sí ocurre. Pero contar con ello es un gran riesgo, y en realidad también es una tontería.

Nuevamente, esta es una pregunta que requiere una buena respuesta: ¿Cuán crítico es para mí que mi cónyuge comparta mi fe? Esto es algo esencial y no negociable, como nos dice la Escritura que debe ser para los creyentes, entonces se le debe dar a este asunto un alto nivel de prioridad antes de tomar la decisión de casarse.

5. No te vayas a vivir con la persona antes de casarte. Hacer algo así es una mala idea por varias razones. Primero, es algo inmoral y una violación a las leyes de Dios. Segundo, tira por debajo la relación y muchas veces conduce al divorcio.

Muchos estudios demuestran que las parejas que viven juntos antes del matrimonio, tienen un 50 por ciento más de posibilidades de divorciarse que aquellos que se casan primero; y esto basado en una información que ya tiene 50 años. Aquellos que cohabitan también tienen matrimonios menos satisfactorios e inestables.

6. No te cases muy joven. Aquellos que se casan entre los 14 y los 17 años de edad son dos veces más proclives al divorcio que las parejas que esperan hasta los veintes. El formar una familia requiere algunas características que vienen con la madurez, como por ejemplo la generosidad, la estabilidad y el autocontrol. Es mejor esperar para que estas características se afirmen en nosotros.

7. Finalmente, el mayor secreto de un amor para toda la vida es este: puesto de una manera sencilla, la estabilidad en el matrimonio es un subproducto de una determinación de hierro por hacer que el matrimonio funcione.

Si ustedes escogen casarse, entren en ese convenio con la decisión de permanecer comprometidos el uno con el otro para toda la vida. Nunca amenacen con dejar a su cónyuge durante los momentos de enojo. No se permitan ni siquiera considerar la posibilidad de un divorcio. ¡l renunciar al matrimonio no debe ser una opción para quienes desean llegar a la meta!

Si desea más información sobre temas relacionados con el matrimonio por favor llámenos al 1-800-434-2345 (8am a 5pm Tiempo de Montaña) o si esta interesado en tener una de nuestras conferencias para matrimonios en su iglesia, por favor escribanos a conferencias@enfoquealafamilia.com . Adicionalmente, si desea darnos sus comentarios sobre este artículo, por favor escríbanos a articulos@enfoquealafamilia.com

Fuente: http://enfoque.family.org/